Formar parte del IBEX 35

25 de mayo de 2006 por mercadovalores

Como hemos comentado la pertenencia a un índice es un factor positivo para un valor y viceversa. En España el índice más importante es el IBEX 35, y su composición cambia al menos dos veces al año a partir de una decisión tomada por un comité de la Sociedad de Bolsas (sociedad que agrupa a las cuatro bolsas españolas).

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La decisión se toma con la pretensión final de que el IBEX 35 esté formado por los valores más líquidos de la bolsa española (es decir, aquellos que a través de compras y ventas en el mercado muevan una mayor cantidad de dinero). Para ello se mide básicamente el volumen de contratación de cada valor durante un período de seis meses (previos a la reunión del Comité), pero las normas dan lugar a un cierto grado de subjetividad en la decisión: se tiene en cuenta la “calidad” de esa liquidez y se deja la puerta abierta a que, si concurren circunstancias que “hagan conveniente” la entrada o salida de un valor en el índice, se pueda tomar la decisión sin que se cumplan otros criterios.

Alternativas para una bolsa bajista

25 de mayo de 2006 por mercadovalores

 ¿Qué se puede hacer en esta situación? Esto depende del tipo de inversor que usted se considere, si lo que quiere es no preocuparse en exceso por los ahorros que tiene depositados en bolsa, lo mejor es que espere a que el ciclo toque suelo y entonces entrar en bolsa con un horizonte largo, sin preocuparse por fluctuaciones a corto plazo ya que en dos o tres años su inversión se habrá revalorizado considerablemente, pero para esto hay que esperar a que la tendencia bajista primaria toque fondo y para eso aún falta tiempo.

Si por el contrario usted disfruta con la inversión en bolsa, le divierte y le apasiona este mundo, y está dispuesto a jugar el partido aunque las condiciones sean adversas, usted debe optar por alguna (o ambas) de estas estrategias:

-La primera opción consiste en intentar descubrir aquellos valores que se encuentran a punto de reaccionar al alza, ya que aunque la tendencia sea bajista siempre habrá repuntes que se puedan aprovechar. Ahora bien sepa usted que a esta práctica se la conoce como apostar contra la tendencia y es complicado tener éxito con ella.

-La segunda opción consiste en jugar a favor de la tendencia bajista, con alguno de los productos que permiten apostar cuando la bolsa es bajista, futuros, opciones, warrants o ventas a crédito. En este caso su actuación se basará en el hecho de que para ganar dinero en bolsa es necesario que el mercado se mueva con una tendencia clara al alza o a la baja, ya que hay estrategias de inversión que permiten ganar dinero en cualquiera de estas situaciones, la dificultad estriba en acertar al determinar que las cotizaciones se moverán en un sentido u otro. Esta alternativa si bien en una bolsa bajista tiene más probabilidades de éxito, también tiene sus desventajas, derivadas del desconocimiento de los productos y estrategias necesarios para llevarla a cabo.

Espero poder satisfacer las dudas que plantea este tipo de estrategia y aclarar sus dudas acerca de cómo actuar en un mercado bajista en otro artículo.

10 reglas de oro para invertir en bolsa

25 de mayo de 2006 por mercadovalores

1. Antes de nada, define tu objetivos, plazos y riesgo de la inversión

Antes de realizar cualquier inversión es necesario establecer el objetivo con el que se realiza (ganar un 10% anual), el plazo en el que se desea alcanzar ese objetivo (tres años aproximadamente) y el riesgo que se está dispuesto asumir (si ha llegado al nivel máximo de pérdidas que puedes asumir, cierra la posición, asume tu error y espera otra oportunidad). Todo ello dependerá de las características personales de cada inversor y estará en función de su patrimonio, edad, aversión al riesgo o expectativas de beneficios.

2. ¿Qué parte de mi capital debo arriesgar?

Invierte aquella parte de tu patrimonio que no vayas a necesitar a corto plazo o que no vayan a comprometer tu patrimonio personal o familiar. Ten en cuenta que la bolsa significa incertidumbre y que por lo tanto siempre existirá el riesgo de que las cosas no salgan como habías previsto en un principio.

3. ¿Invertir a corto o a largo plazo?

El plazo al que se quiere realizar la inversión lo debe elegir cada inversor individualmente. Sin embargo, no debes olvidar que la especulación es adecuada tan sólo para aquellos inversores que tienen un conocimiento amplio del mercado, una gran experiencia y se dedican exclusivamente a ello, vigilando constantemente los valores que tienen en cartera. El inversor normal debe tener un horizonte temporal más amplio, lo cual no es obstáculo para poder obtener importantes beneficios, ya que está demostrado que en el largo plazo, la inversión en bolsa es la opción que mayores ganancias puede proporcionar.

4. Desconfía del que te prometa el oro y el moro

Debes tener en cuenta siempre que la inversión en bolsa lleva aparejada cierto riesgo, por lo que nadie te puede asegurar una ganancia elevada. Por lo tanto desconfía de todo aquel que te prometa elevados beneficios en muy poco tiempo y piensa que si fuese tan fácil invertiría él su propio patrimonio para obtener las ganancias que promete.

5. No es conveniente poner todos los huevos en la misma cesta

Es conveniente que al invertir realices una diversificación de la cartera. Te aconsejamos invertir en distintos valores y sectores para disminuir el riesgo, aunque tampoco es recomendable tener un gran número de valores en cartera, ya que el seguimiento de los mismos sería difícil de realizar. Un número adecuado se situaría entorno a cinco valores.

6. ¿Lo importante? Saber interpretar la información

Si piensas invertir tu dinero en un determinado valor, lo más probable es que te pongas a buscar información y que gran parte de la misma sea totalmente contradictoria. Por lo tanto ten en cuenta siempre que lo importante en la bolsa, no es tener gran cantidad de información, sino la interpretación de la misma.

7. Invierte siempre a favor de la tendencia

En la bolsa, los términos “caro” y “barato”, no existen. Los precios de las acciones se mueven siempre en tendencias, algunas de las cuales suelen durar varios años. Por lo tanto invierte siempre a favor de la misma, no te obsesiones con intentar buscar un suelo cada vez que se recupera el mercado, si la tendencia del valor sigue siendo bajista. La impaciencia suele pasar factura y en la inversión en bolsa “elegir el momento oportuno” es lo más difícil, pero también lo más importante.

8. Deja correr las ganancias y acorta tus pérdidas

El gran especulador Kostolany decía que el error más común entre los pequeños inversores era el de “acortar las ganancias y dejar correr las pérdidas”. La mayoría de los inversores, vendemos cuando vamos ganando un 10% y no lo hacemos cuando tenemos pérdidas con la esperanza de que ya se recuperará. Lo aconsejable es mantener las posiciones siempre que la tendencia sea alcista (en lugar de un 10%, podríamos haber ganado un 20,30,70 o un 100%…) y vender ( o no tomar posiciones) en el caso de que la tendencia sea claramente bajista (las pequeñas pérdidas iniciales podrían convertirse en cuantiosas pérdidas si no asumimos nuestro error con rapidez).

9. Ten en cuenta tu situación fiscal

A la hora de realizar cualquier inversión debes tener en cuenta tu situación fiscal, ya que Hacienda somos todos y a final de año tenemos que rendir cuenta ante ella.

10. La bolsa no es un juego

A la bolsa es como a los toros, siempre hay que tenerle un respeto. Deberías tener en cuenta que la bolsa no es un juego ya que existen multitud de factores que pueden afectar a la cotización de una empresa y que deben analizarse. Aquellos inversores que en un mercado alcista piensan que la bolsa seguirá subiendo eternamente, no tienen memoria histórica bursátil y por lo tanto están destinados a arruinarse.

Comprar barato y vender caro

25 de mayo de 2006 por mercadovalores

En esta visión se considera que una vez tomada la primera decisión de compra las fluctuaciones del mercado harán variar el interés de cada alternativa. Si yo invertí pensando que la bolsa iba a subir un 20% y desafortunadamente la bolsa baja un 10%, no sería extraño pensar que ahora la bolsa se vuelve aún más interesante: su potencial de subida ya no es sólo del 20%, ahora puede subir un 30% (o más bien un 33,33% exactamente).

La manera más tradicional de implementar esta estrategia es mantener los porcentajes invertidos en cada alternativa de inversión constantes; si inicialmente invierto un 50% en bolsa y un 50% en bonos y la bolsa baja, mi cartera pasará a estar constituida por un 40% en bolsa y un 60% en bonos. Para volver al reparto inicial debo comprar “bolsa” y vender bonos hasta que el peso de cada alternativa vuelva al 50%… por eso en esta estrategia se compra cuando la cotización baja y se vende cuando la cotización sube: se compra “barato” y se vende “caro”.

En cierto modo también podemos decir que esta estrategia tiende a considerar que a medida que el valor de mi cartera aumenta disminuye mi capacidad de asumir riesgos, y cuando el valor de la cartera disminuye aumenta mi capacidad de asumir riesgos. Esta visión no coincide con la del inversor tradicional, que precisamente vende cuando las cotizaciones caen y compra cuando suben, y por ello la mayoría de los que aplican esta estrategia se corresponden con los que se conoce como Inversión Contraria.

Una actitud clásica entre muchos inversores y que tiene bastante que ver con esta estrategia es la “promediación”, que se refleja en las sucesivas operaciones de compra sobre una acción concreta que no para de bajar. La idea es que al comprar a precios cada vez más baratos se consigue un precio promedio menor al de la primera compra. Esta estrategia cuenta con muchos detractores; personalmente conozco a una gestora de carteras que llama a esta estrategia “Promierdar”, explicando que consiste en añadir cada vez más “mierda” a la cartera.

Pero también hay una variante de esta misma actitud (más relacionada con la estrategia de “Comprar barato y vender caro”) que cuenta curiosamente con un mayor número de defensores: consiste en, una vez decidida la cantidad de dinero que deseamos invertir, repartirla en partes iguales a través del tiempo.

Si por ejemplo hemos decidido invertir 500 Euros en bolsa, en lugar de hacer la compra de una sola vez compraríamos 100 Euros hoy, 100 dentro de un mes y así sucesivamente… En la medida en que la bolsa vaya cayendo compraremos con el mismo dinero más acciones, en la medida en que suba compraremos menos acciones: en definitiva se trata de una forma de promediar y de tratar de evitar concentrar la compra en un mal momento de mercado (por ejemplo en máximos).

En general (por supuesto no siempre) las estrategias de “Comprar barato, vender caro” van asociadas a lo que se conoce como inversión en valor (o value investing): un inversor que compra lo que baja y vende lo que sube tenderá a llenar su cartera con acciones que cotizan baratas en relación con sus beneficios (acciones con PER bajo, con alta rentabilidad por dividendos…).